Piso la alfombra
y cede,
y cede más.
Me hundo
entre la lana
caliente
y el crujir
de maderas.
Me hundo
rodeada de flecos,
de flores,
de migas.
Huele a estufa,
a zapatillas,
a café.
Los nudos me abrazan
y sigo naufragando,
el algodón al cuello.
La trama pasando
sobre mi cabeza.
Me sumerjo
y se cierra sobre mí.
Y no queda nadie
en el salón.
miércoles, 11 de febrero de 2009
domingo, 8 de febrero de 2009
PRIMAVERA EN SEPTIEMBRE
Tarde húmeda.
Yo quería saber.
Tú querías saber.
Los dos queríamos conocer.
Y conocernos.
Y en el rincón del árbol,
mientras el duende vigilaba,
nos conocimos.
Nos exploramos.
Nos descubrimos.
En el rincón
húmedo y oscuro,
bajo el árbol
húmedo,
sobre la tierra
húmeda,
bajo un cielo húmedo,
a escondidas,
en voz baja,
sin hacer ruido,
sólo iluminados
por las sonrisas,
sólo guiados
por la curiosidad,
nos cogimos de la mano
y doblamos
la esquina de la inocencia.
Yo quería saber.
Tú querías saber.
Los dos queríamos conocer.
Y conocernos.
Y en el rincón del árbol,
mientras el duende vigilaba,
nos conocimos.
Nos exploramos.
Nos descubrimos.
En el rincón
húmedo y oscuro,
bajo el árbol
húmedo,
sobre la tierra
húmeda,
bajo un cielo húmedo,
a escondidas,
en voz baja,
sin hacer ruido,
sólo iluminados
por las sonrisas,
sólo guiados
por la curiosidad,
nos cogimos de la mano
y doblamos
la esquina de la inocencia.
sábado, 7 de febrero de 2009
200 AÑOS DEL NACIMIENTO DE EDGAR ALLAN POE
“Dijo el cuervo:
¡Nunca más!”
(Edgar Allan Poe)
Y cayó la niebla,
y llovió,
y llovió,
hasta que las burbujas
horadaron el barro.
La noche duraba días,
y los días se cubrían de liquen.
Llovía.
Llovía.
Llovía
y olía a moho.
Y una mañana,
el poeta se despertó,
¡Y no llovía!
El sol
sacaba chispitas del pantano,
que parecía un estanque.
Una caricia tibia
le rozó el rostro.
Olía a tierra,
a hierba…
A aire.
La puerta estaba abierta
y salió.
Y el cuervo no estaba,
nunca más.
¡Nunca más!”
(Edgar Allan Poe)
Y cayó la niebla,
y llovió,
y llovió,
hasta que las burbujas
horadaron el barro.
La noche duraba días,
y los días se cubrían de liquen.
Llovía.
Llovía.
Llovía
y olía a moho.
Y una mañana,
el poeta se despertó,
¡Y no llovía!
El sol
sacaba chispitas del pantano,
que parecía un estanque.
Una caricia tibia
le rozó el rostro.
Olía a tierra,
a hierba…
A aire.
La puerta estaba abierta
y salió.
Y el cuervo no estaba,
nunca más.
lunes, 26 de enero de 2009
AROMA AZUL (Sinestesia)
Una palabra blanca,
un suspiro dulce,
una soplo acido,
un pensamiento gris
una mano susurrante
una boca atenta
una mirada amarga
una distancia sutil
una estrella naranja
una nube lila
un silencio áspero
una voz caliente
un tacto salado
un aroma azul.
un suspiro dulce,
una soplo acido,
un pensamiento gris
una mano susurrante
una boca atenta
una mirada amarga
una distancia sutil
una estrella naranja
una nube lila
un silencio áspero
una voz caliente
un tacto salado
un aroma azul.
jueves, 22 de enero de 2009
UNA PLAYA (Microrrelato)
VERDE
Verde.
Verde vibrante,
Verde brillante.
Agua que tiembla,
gotas que ciegan.
Verde.
Verde ácido,
verde viscoso,
verde cortante.
Que golpea,
que ciega.
Verde.
Un solo punto
verde
en tus ojos,
y
se apaga la luz.
Verde vibrante,
Verde brillante.
Agua que tiembla,
gotas que ciegan.
Verde.
Verde ácido,
verde viscoso,
verde cortante.
Que golpea,
que ciega.
Verde.
Un solo punto
verde
en tus ojos,
y
se apaga la luz.
martes, 20 de enero de 2009
viernes, 16 de enero de 2009
TU LAGRIMA
Se balancea
en el filo.
Un parpadeo
y cae.
Resbala
por la piel
lisa,
roza los labios,
y
se hunde
en el cuello,
hasta que,
poco a poco,
se deshace en sal.
Solo queda
un rastro brillante,
una sabor
apenas sentido,
y un calor húmedo
donde los huesos se encuentras
en la base del cuello.
El borde de la camisa
da frío.
¿Estás llorando?
en el filo.
Un parpadeo
y cae.
Resbala
por la piel
lisa,
roza los labios,
y
se hunde
en el cuello,
hasta que,
poco a poco,
se deshace en sal.
Solo queda
un rastro brillante,
una sabor
apenas sentido,
y un calor húmedo
donde los huesos se encuentras
en la base del cuello.
El borde de la camisa
da frío.
¿Estás llorando?
sábado, 10 de enero de 2009
TRES HOJAS
Eres luz suave
y cegadora, todo a la vez
Amaneces y
atardeces
Y brillas al sol
junto a la luna
Guardas tomillo
y arena blanca
Pintas el aire
y escribes el agua
Vienes de la sequía
y floreciste en la playa
y floreciste tu sola
tejiendo trigo verde
y enhebrando mariposas
--------------------
Pero llegó la lluvia
y caló hasta dentro
los días grises
los pensamientos
negros como la noche
fríos como el viento
helado, que llega
de tierra adentro
Y te agarraste al clavo ardiendo
que te quemaba
con su silencio
-------------------------------
¡Pero el vacío absorbió
hasta la última lágrima!
Secos los ojos
y seco el alma
te acercaste al mar
¡La humedad!
Solo la humedad
puede resucitarte
Deja que el rocío acaricie tu piel
Deja que el vapor de la tarde
te empape
Respira el orbayu
Que se meta hasta dentro
¡arranca la capa de vinilo!
¡arranca la armadura!
¡Que llueva!
¡Que llueva
Hasta que el alma
empapada
No acepte una gota más!
Porque entonces rebosará
y arrastrará
la arena seca
la caracola muda
la polilla
la sangre negra
las oraciones sin sentido
de mil veces repetidas
¡y florecerá el tomillo!
Y recordarás por qué
Y sabrás
que nunca necesitaste otra cosa
y cegadora, todo a la vez
Amaneces y
atardeces
Y brillas al sol
junto a la luna
Guardas tomillo
y arena blanca
Pintas el aire
y escribes el agua
Vienes de la sequía
y floreciste en la playa
y floreciste tu sola
tejiendo trigo verde
y enhebrando mariposas
--------------------
Pero llegó la lluvia
y caló hasta dentro
los días grises
los pensamientos
negros como la noche
fríos como el viento
helado, que llega
de tierra adentro
Y te agarraste al clavo ardiendo
que te quemaba
con su silencio
-------------------------------
¡Pero el vacío absorbió
hasta la última lágrima!
Secos los ojos
y seco el alma
te acercaste al mar
¡La humedad!
Solo la humedad
puede resucitarte
Deja que el rocío acaricie tu piel
Deja que el vapor de la tarde
te empape
Respira el orbayu
Que se meta hasta dentro
¡arranca la capa de vinilo!
¡arranca la armadura!
¡Que llueva!
¡Que llueva
Hasta que el alma
empapada
No acepte una gota más!
Porque entonces rebosará
y arrastrará
la arena seca
la caracola muda
la polilla
la sangre negra
las oraciones sin sentido
de mil veces repetidas
¡y florecerá el tomillo!
Y recordarás por qué
Y sabrás
que nunca necesitaste otra cosa
domingo, 4 de enero de 2009
UNA NOCHE

El vaho en la ventana.
El paisaje se difumina.
Los ojos del niño
taladran el cristal.
Los párpados caen
¡Pero se vuelven a alzar!
Las luces se hacen vapor.
La calle se borra.
La frente cae en el cristal.
¡Y salta para despertarse!
Al final
la mejilla en la ventana
y los párpados vencidos
llega el sueño.
Justo,
a la vez que los Reyes Magos.
Mañana lo recordará.
El paisaje se difumina.
Los ojos del niño
taladran el cristal.
Los párpados caen
¡Pero se vuelven a alzar!
Las luces se hacen vapor.
La calle se borra.
La frente cae en el cristal.
¡Y salta para despertarse!
Al final
la mejilla en la ventana
y los párpados vencidos
llega el sueño.
Justo,
a la vez que los Reyes Magos.
Mañana lo recordará.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


