martes, 23 de junio de 2009

¡HASTA SEPTIEMBRE!







Camino hacia el fondo.


Estrecho,
incómodo…


Asientos rotos,
olor a tabaco viejo,
papeles,
calor…


Las casas pasan veloces,
y no nos ven.


Calor,
olor agrio,
humedad…


Y luz.


Demasiada luz.


Un chicle,
y una peseta.
Y se apaga la luz.


En penumbra,
el día se queda en Oviedo
y nos traemos la noche
con nosotros.


La noche viaja en ALSA
y Gijón aún está lejos.


6 comentarios:

Candi dijo...

Un maravilloso viaje !!!
parecido a los de los años 50.
Escrito con tu maestría
hasta parece bonito.
Besos

Jesús Sevillano dijo...

Precioso viaje retrocediendo en el tiempo. Tengo entendido que en Asturias, el autobús se llama ALSA, y será debido al "cuasi" monopolio de dicha empresa de transporte de viajeros. ¿Estoy en lo cierto?
Un abrazo
Jesús

Esmeralda Martí dijo...

Precioso recuerdo, ese autobús, el chicle bazoka, la peseta, el camino hacia lo desconocido, la parte de atrás...Ha rodado el alsa un poquito: amanece en Gijón; en Oviedo, otra vez la niebla...
Besos

jotaerre dijo...

oiga, por qué viajabas en los asientos de atrás,
yo eso lo hacía en el cine, humedad sabor a besos de aprendiz, menos mal que la noche era de gijón...ay las noches de gijon

las casas no nos ven, bueno...

Mariadolcas dijo...

Qué sabor de despedida más triste, como son todas las despedidas. Este describe un tiempo (de "asientos rotos, olor a tabaco viejo,papeles,calor, demasiada luz...Gijón aún está lejos") que tenemos muy vivo en la memoria. Precioso poema.
Que pases un feliz verano. Un beso

Armando Vega dijo...

Como en casi todos tus poemas surge ese bombardeo de imágenes preciosas y precisas que trasladan a quien te lee a esos retales de la vida que pintas.

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