sábado, 30 de abril de 2011

DE REPENTE, SIN SABER POR QUÉ...




Un reflejo distraído
rebota en el cristal
convertido en involuntario espejo.

Dentro está oscuro.

Al fondo, muy al fondo,
los ojos grises asomándose
entre opacas cataratas,
escudriñan la pared
escondida bajo la costra de cuadros,
fotografías, recuerdos…
que se hunden bajo el goteo de sombra
que va cubriéndolo todo.

Un rayo de luz se asoma
y da la vuelta.

Los ojos mates
no tratan de ver entre la bruma
que lo vela todo.
Ya saben lo que hay detrás.

La última gota de sol
resbala por el cristal de la ventana
que se cuelga sobre el patio profundo
aguantándose el vértigo.

Nadie la oirá caer.

Tras la ventana
ya es de noche.


7 comentarios:

escuchando palabras dijo...

bellobello!!! para un dia de lluvia como hoy besos buen finde

Kova d Onga dijo...

Da gusto poder disfrutarlo de nuevo. Me gustó mucho este poema.
Besinos,
Kova

E. Martí dijo...

Genial, ese misterio que aportas a la luz del atardecer. De lo mejorcito
Bssssss

Celsa Muñiz dijo...

¿Ves?, yo nunca sería capaz de encontrar un "reflejo distraido"... Que hermoso poema. En la segunda lectura he visto mucho más. Y lo he saboreado como un trozo de chocolate.
Gracias por dejar tu huella en mi blog.
Un besin.

Candi dijo...

Esa lluvia, esos reflejos en el cristal, esa vida que le das a tus poemas son una maravilla.
Imprimes tu delicadeza en cada verso. Precioso.
Un beso

gaia56 dijo...

Me gustó mucho escuchártelo y como se construye lpoea paso a paso.
Un beso.

Jesús Sevillano dijo...

Es una delicia leerte. Confieso que no entraba en tu blog, porque ahora que me he jubilado tengo mucho menos tiempo...no, no te rías, que es verdad.
Un abrazo

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